| Michoacán: Muestrario de México 1 | | | Paisajes michoacanos | |
Uno de los aspectos más destacables de Michoacán es la diversidad natural y cultural contenida en su territorio. Con mucha razón el geógrafo francés Claude Bataillon considera a este estado un microcosmos del México central, e incluso el historiador michoacano Luis González y González le ha llamado muestrario universal.
En efecto, se encuentran reunidas en este estado la mayor parte de las unidades geográficas y paisajísticas con que se ha tipificado la corteza terrestre: sierras sumamente arrugadas tanto por plegamientos y fallas como por erupción de volcanes convertidos en montañas con cima a diferentes alturas; valles intermontanos, intermedios y bajos; mesetas, precipicios, cañadas, depresiones, planicies o llanuras, laderas, lomeríos ondulados, zonas lacustres, áreas semidesérticas, playas y taludes que se clavan en las aguas del mar. Estos relieves conllevan una amplia variedad de climas, vegetaciones, fauna y calidades de suelo que influyen fuertemente en la distribución y carácter de la población, en la red de vías de comunicación y en la gran variedad de actividades económicas, particularmente las agrícolas, manufactureras, industriales, comerciales, turísticas, pesqueras, forestales, etc.; así como en las abundantes expresiones artísticas y en los tipos de organización social que caracterizan a este estado.
Es imposible resumir en pocas líneas las tradiciones y fiestas populares de Michoacán; máxime si tomamos en cuenta que se tiene un registro de 367 celebraciones anuales en ciento noventa poblaciones de la entidad. Amén de las ferias agrícolas, ganaderas e industriales que se organizan en distintos municipios michoacanos. | Cascada de la Zaráracua, Uruapan |
Arte popular michoacano | Cabe señalar que las tradiciones populares michoacanas son producto de la hibridación y convivencia secular de las culturas purépecha, nahua, mazahua y mestiza (desarrolladas bajo una fuerte matriz española, y con aportaciones de la raíz africana y hasta de la asiática), conservado y trasmitido por generaciones en cada localidad michoacana. Es por eso que aún encontramos rasgos nítidos e hibridaciones de las antiguas matrices socioculturales que han estereotipado a la población rural mexicana y a su respectiva asociación con los regímenes de propiedad y formas de explotación de la tierra: indígenas comuneros, empresarios agrícolas, rancheros pequeño-propietarios y medieros, ejidatarios y, evidentemente, jornaleros sin acceso a la propiedad ni a la posesión de la tierra. |
Por lo que toca al desarrollo urbano, existe un sistema de ciudades, encabezadas por Morelia, la capital –al noreste del estado-, mismas que recientemente parecen haber entrado en competencia por ocupar los primeros lugares: Ciudad Lázaro Cárdenas en el extremo sureste, Uruapan en la zona templada del centro, la conurbación Zamora-Jacona al centro norte en el Bajío, Apatzingán en el valle de Tierra Caliente, Jiquilpan-Sahuayo al noroeste en la Ciénaga de Chapala, La Piedad al norte, Ciudad Hidalgo y Zitácuaro en el oriente, así como otras de menor tamaño que se suman al gran catálogo de localidades repartidas dentro de los 113 municipios que tiene el estado.
El muestrario michoacano también alude a los tipos y fines de la producción agropecuaria, agroindustrial, forestal y pesquera, y a los distintos niveles tecnológicos con que se le arrancan los frutos a sus campos, montes y aguas. Verónica Oikión Solano Esteban Barragán López El Colegio de Michoacán |