Espacios libres de tabaco
Un promedio de 147 personas mueren diariamente a causa del tabaco, esta es la segunda causa de muerte en el mundo, 8 de cada 10 mexicanos está expuesto directa o indirectamente al humo del cigarrillo y uno de cada 10 adolescentes fuma.
Respirar el humo de tabaco ajeno es sumamente peligroso para la salud humana porque causa cáncer y otras enfermedades en los aparatos respiratorio y cardiovascular en niños y adultos.
“Estudios rigurosos demuestran que ni la ventilación, ni la filtración pueden reducir la exposición al humo de tabaco a niveles considerados aceptables, ni siquiera pueden lograrlo en términos de olor mucho menos en los efectos sobre la salud”.
Morelia cuenta con edificios certificados Libres de Tabaco: la rectoría de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, la Escuela de Enfermería de esa misma institución educativa, el inmueble de Regulación y Fomento Sanitario, la Comisión Reguladora para la Tenencia de la Tierra; así como la Coordinación General de Comunicación Social de Gobierno del Estado.

En total suman ya 108 los inmuebles en Michoacán que tienen el distintivo de Edificios Libres del Tabaco, y se busca que se sumen otros más a la cruzada que impulsa la Organización Mundial de la Salud para promover espacios sin humo a fin de proteger a los no fumadores y reducir el consumo de tabaco.
El lema “ambientes libres de humo de tabaco” está dirigido a proteger los derechos de los no fumadores por medio de medidas que limiten el tabaco en sitios cerrados.
El procedimiento para reconocer un edificio libre consiste en que personal de salud realice revisiones y aplique cuestionarios referentes al consumo de tabaco y sobre el programa de protección a los no fumadores.
Durante el proceso previo a la certificación se visita cinco veces el edificio. La primera visita es anunciada y las cuatro siguientes se realizan en forma aleatoria y sin previo aviso.
En cada visita se aplica un cuestionario o cédula que contiene interrogantes acerca del consumo de este producto, la instalación de leyendas, avisos o símbolos visuales de prohibición para fumar así como la existencia de algún sistema de vigilancia o supervisión para el cumplimiento de los programas contra el tabaco entre otros rubros.
Cada uno de los puntos se debe cumplir al pie de la letra; de tal forma que si durante alguna de las visitas se registra que alguno de ellos no se está cumpliendo se puede incluso suspender el proceso y declarar el Edificio como No Libre de Humo de Tabaco.
Cuando un edificio no logra obtener este reconocimiento después de haberlo solicitado, el personal de salud le realiza algunas observaciones y se realiza una visita siguiente en un periodo no menor a tres meses.
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