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Palabras del Mtro Leonel Godoy Rangel, con motivo de la inauguración del Hospital Regional de Los Reyes

Los Reyes, Michoacán a 4 de agosto del 2011.

Mtro. Felipe Calderón Hinojosa
Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos

Dr. José Ángel Córdoba Villalobos
Secretario de Salud

Mtro. Salomón Chertorivsky Woldenberg
Comisionado Nacional de Protección Social en Salud

Lic. Dionisio Pérez Jácome Friscione
Secretario de Comunicaciones y Transportes

Dr. Alejandro González Gómez
Presidente del Supremo Tribunal de Justicia del Estado y del Consejo de la Judicatura en el Estado.
Dip. Iván Madero Naranjo
Presidente de la Mesa Directiva del H. Congreso del Estado

C. Ricardo Espinoza Valencia
Presidente Municipal de los Reyes

Amigas y amigos todos:

La inauguración de este hospital, viene a ser una respuesta más para atender las fuertes necesidades de la población que no cuenta con otras opciones de atención médica y hospitalaria.

Sin duda, este nuevo Hospital Regional, viene a complementar los esfuerzos que en materia de desarrollo social ha venido desarrollando mi gobierno en coordinación con la federación durante los últimos tres años.

Venimos de inaugurar dos importantes obras de infraestructura, una en Lázaro Cárdenas y otra en Parácuaro, las cuales implican una mayor movilidad en materia comercial y social de nuestra gente.

En materia de salud, en el estado contamos con 45 centros y 17 hospitales. Hemos llevado a cabo trabajos de ampliación, rehabilitación, sustitución, conservación y mantenimiento, de la infraestructura hospitalaria además de invertir del presupuesto estatal 400 millones de pesos para cubrir las necesidades de medicamentos gratuitos a la población que atiende el sistema de salud pública.

A pesar de que todo presupuesto destinado al desarrollo social resulta insuficiente, en Michoacán no sólo mantuvimos los programas sociales en las zonas de alta y muy alta marginación en estos tres años de mi gobierno, sino que los incrementamos.

Las necesidades de salud, vivienda, educación, alimentación adecuada, van de la mano y cada una incide en las demás. La salud se mantiene no sólo con atención médica, sino a través de mejoras en la vivienda, techos, pisos de cemento, drenaje y acceso al agua potable; una alimentación adecuada que puede apoyarse no sólo con canastas básicas sino favoreciendo unidades rurales de producción, cultivos regionales y créditos familiares para mejorar el nivel de vida en estas zonas.

También la salud depende de las oportunidades de educación, que permiten a niños y jóvenes aprender cómo alimentarse sanamente, a tener esparcimiento en el deporte y la cultura; conocer de sus Derechos Humanos y del respeto y solidaridad con los grupos vulnerables como las personas de la tercera edad y los discapacitados.

Es por ello que se necesita tener una visión desde el gobierno, de invertir más en desarrollo social, en el fortalecimiento de cada persona, dotándola de la educación, vivienda, alimentación y empleo que requiere, para evitar que el hambre, el desempleo y la enfermedad lleven a situaciones de pobreza y mayor marginación.

En el estudio Medición de la Pobreza 2010, que recientemente dio a conocer el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, se advierte la visión del desarrollo que hemos impulsado con los gobiernos de izquierda de 2002 al 2008 y de ese año a la fecha en Michoacán, ha sido acertada, al mostrar reducciones en los indicadores de Población en Situación de Pobreza, que del 2008 (año de la última medición) al 2010 pasó de 55.6 a 54.7; el índice de Población en Situación de Pobreza Extrema, se redujo de 15.1 a 12; el relativo a la Población Vulnerable por Carencias Sociales, se redujo también de 31.9 a 28.9; mientras que el índice de Población no Pobre y no Vulnerable, aumentó en los indicadores de manera importante, al pasar de 10.1 a 12.2.
 
Otros indicadores que bajaron en Michoacán son los relativos a rezago educativo, acceso a la seguridad social y a servicios de salud, entre otros.

Este estudio, que no tiene ideologías políticas, sino que mide resultados con una metodología netamente académica nos alienta para seguir destinando el gasto social con el enfoque emprendido y a seguir invirtiendo en la salud de las y los michoacanos como lo hemos hecho.

Más aún, no todo es el gasto en la obra civil de un hospital, en Michoacán se pagan con recursos de captación estatal una buena parte de los servicios y del personal que hace falta para que funcionen bien las 24 horas los 365 día del año.

Una parte del déficit presupuestal del sector salud, producto de una descentralización insuficiente, se cubre con el esfuerzo de los ingresos estatales.

Por eso nos sentimos con el legítimo derecho de expresar con orgullo la participación fundamental del gobierno estatal en la concreción de la obra hospitalaria y de salud, que es nuestra, es de todos los michoacanos.

Muchas gracias.