
Edificación de 1742, donde a mediados del siglo XVIII se estableció el Ex-Convento de Las Monjas Dominicas de Santa Catarina. El conjunto de edificios coloniales que lo integran dio origen a su nombre, donde se exhiben y venden gran variedad de artesanías regionales. El sitio resulta particularmente interesante ya que se puede observar en los talleres de mantas y lacas, la maestría con que los artesanos hacen uso de la imaginación.