
La charanda es una bebida alcohólica (aguardiente) regional mexicana típica del estado de Michoacan, obtenida por destilación y rectificación de mostos fermentados preparados a partir de jugo de caña o de sus derivados, como son el melado o jugo concentrado por evaporación, el piloncillo, la melaza o la propia azúcar cristalizada.
A pesar de ser producida en base al azúcar su sabor dista mucho del ron. Es un producto incoloro o ambarino cuando es abocado o madurado en barricas de madera de roble o encino. Su concentración alcohólica va de 35% a 55% en volumen a 20 grados Gay Lussac.
Este licor ha estado presente por más de 500 años, por lo cual el nombre tarasco de Charanda persiste en su lengua materna que significa tierra colorada en honor del cerro de la Charanda en la afueras de Uruapan en donde se edificaron la primera destileria aprovechando el fermento del jugo de caña de la región.